jueves, 12 de julio de 2012

La Humanidad como un árbol en el mundo.



La investigación de la cual surge el nombre para este artículo es producto de una búsqueda de imágenes que hagan visible y palpable el concepto o idea de humanidad.

En esta búsqueda se identificó al cuerpo, el entorno y los hábitos como los principales elementos desde donde se fue construyendo el sentido de la investigación.

Por las características del territorio colimense, los árboles son uno de estos elementos que consciente e inconscientemente siguen repercutiendo en la concepción del mundo que rodea a sus habitantes.
Se realizó una comparación teórica y empírica de lo que conceptualmente se define como humanidad en la cultura occidental a partir Cicerón y en la cultura Náhuatl con el Códice Borgia.

Árbol del Norte



Árbol del Oeste

Árbol del Sur



Árbol del Centro

Árbol del Este


Este último documento de incalculable valor pictórico y anímico en la identidad de la población mexicana, específicamente del centro del país, nos muestra en cinco láminas unos árboles que sostienen el cielo en cinco lugares diferentes (oriente, poniente, norte, sur y centro) y que hacen posible la vida sobre la tierra. 

Estas imágenes al estar fundamentadas en abundante información oral y escrita, especialmente en los mitos de creación nahuas y mayas, interpretan para nosotros la importancia de los árboles en la percepción del mundo y su construcción.

En particular, llama la atención que en este documento el árbol es considerado como un cuerpo por donde viajan <<entidades anímicas>> como nosotros los humanos pero con diferente realidad. Y esta mirada nos habla de otra propuesta para entender y/o construir lo que llamamos humano o humanidad.
Individualmente nos consideramos partícipes de una sociedad y al conjunto de estas sociedades e individualidades la llamamos o identificamos como humanidad. 
Al participar de este gran colectivo modificamos con infinitud de posibilidades las características en que esta humanidad se manifiesta en cada generación sobre la tierra, y a esta posibilidad podemos verla como una construcción.
Mi hipótesis consiste en que las imágenes de los cinco árboles contenidos en el Códice Borgia son una manifestación de orden y creencia en una humanidad con una mirada muy diferente a la que desde la cultura occidental nos han enseñado. Esto me llevó a considerar que nuestra percepción/conocimiento de lo que llamamos humano o humanidad debe revisarse seriamente en nuestro entorno y los hábitos que lo construyen.
El árbol.
 Técnica agua fuerte, grabado sobre metal impreso en papel.

Para la cultura mexica la construcción del mundo y la realidad no son una oposición. La separación entre hombres, mujeres, animales, plantas y todo ser vivo está dada sólo por el lugar que ocupa nuestro cuerpo en el conjunto cósmico de la realidad. 
En este sentido, son los árboles los que metafóricamente sirven como imágenes de entendimiento y manifestación de lo divino, para explicar la complejidad del surgimiento de vida en el mundo y el universo, pero sobre todo, para lograr un equilibrio entre la naturaleza y la enfermedad que se manifiesta en toda forma de vida llámese humana, sobre-humana o no-humana.


Quieres saber más de esta investigación, visita La Humanidad como un Árbol en el Mundo

5 comentarios:

  1. Muy interesante tu reflexión Iván, considero que si los seres humanos reflexionáramos 5 minutos acerca de este concepto " árbol-humanidad"', muchos de nosotros encontraríamos ese sentido a nuestra existencia y al mismo tiempo se evocaría al sentimiento de " pertenencia" que tanto hace falta en nuestras sociedades " modernas". Para mi tu hipótesis me parece muy acertada y me hace reflexionar en el engranaje que sustenta todo mi entorno; es una forma iconica perfecta para describir la función y la relación que tengo como ser humano y parte de un " todo" que en definitiva condiciona las actitudes y acciones que tenga hacia cualquier elemento " del árbol de la vida".Teresita Reyes.

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    2. Hola Tere:

      Que bueno que mencionas este “sentimiento de pertenencia”. No sé en palabras qué exactamente representa pertenecer a un lugar, pero se manifiesta en nuestra forma de hacer la vida. 

      Las características del entorno nos afectan y nos llevan a vivir de cierta manera. Así, las “sociedades modernas” no es que hayan dejado de sentir que pertenecen a un lugar/territorio, sino que este sentimiento se ha desvinculado de la capacidad humana que tenemos para participar en la construcción del territorio al que pertenecemos. Creemos que las cosas dadas son inamovibles y las nuevas vidas sobre la tierra asumimos dicha realidad como la única.

      Gracias por tu comentario.

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  2. muy bueno ivan, creo que en mexico y colima aun nos falta crecer en materia de sustentabilidad y pues es un muy buen articulo, dando ese mensaje de humanidad sobre todo. (y) aldana.

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  3. Es bastante interesante tu reflexión ya que, como tu lo comentas, el árbol forma parte de nuestra idiosincracia de creación y orden (a nivel colectivo e incluso arquetípico), lo podemos observar en las bases de las enseñanzas del Kabalah y la Gnosis, entre otras mitologías. A mi en lo personal lo que me parece mas interesante aún es que puedas comprender los pictogramas, cosa que tambien deberíamos tener presente al menos como cultura generla ya que forma parte de nuestros antepasados, si bien, con el mestizaje nos encontrmaos muy lejos de tener su sangre, al menos conocer a fondo como era su vida diariay levantar ya el velo que desde la Conquista se nos ha puesto respecto a la cultura Prehispánica.

    Gracias por compartirlo Maracho!!!

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