miércoles, 29 de febrero de 2012

Mercados, Tianguis, Economía Local y Espacio Público en Colima.


Por Urb. Alejandra Perdomo
alejandra.perdomo@ipco.gob.mx


Una de las primeras cosas que hago cuando llego a una ciudad nueva es buscar un mercado para visitar. Me gusta caminar entre la gente que conversa con el acento local y descubrir variedades nuevas de frutas y verduras. Un par de días después de llegar a Colima, donde estoy colaborando con el IPCo mediante el programa de Ciudades Sustentables, visité el Mercado Constitución, al parecer, el más antiguo de la ciudad que todavía está en pie.  
Históricamente, los mercados no sólo han sido un lugar para comprar y vender productos, sino que han tenido un rol social importante. Entre otras cosas, presentan la oportunidad para crear espacios públicos exitosos en la ciudad: con una gran diversidad de actividades, productos y personas, los mercados dan vida al lugar donde están. Para la economía local, los mercados ofrecen la oportunidad de emprender pequeños negocios con bajo capital de inversión, y en el mejor de los casos, apoyan a los productores rurales de la zona dando salida para sus productos sin necesidad de transportar las cosas muy lejos. En definitiva, en los mercados de barrio existen un sinfín de oportunidades que pueden beneficiar a la ciudad y sus habitantes.

Para mi sorpresa (ya que estoy acostumbrada a los mercados al aire libre que se materializan de repente y desaparecen en cuestión de horas), el Mercado Constitución cuenta con un edifico propio.  Al entrar al edificio, los ojos se me cegaron por unos segundos por la oscuridad  pero enseguida logré ver la silueta de los diferentes puestos. Había mucho menos movimiento del que me esperaba encontrar: en vez de el caos de colores, ruido y movimiento que me había imaginado, había un aire pesado y lento. 
Me pregunto cómo habría sido este lugar en la época pre-walmart y pre-Soriana. Probablemente mucha más gente acudía a este tipo de mercado a hacer sus compras diarias, a conversar con vecinos y a ponerse al día con las últimas noticias.  Ahora uno puede conseguir todo en una parada, y sin tener que hablar con nadie. 
Las grandes tiendas, casi todas cadenas multimillonarias ofrecen precios competitivos, estacionamiento y aire acondicionado: un paquete muy atractivo para la mayoría de la gente. Pero al comprar ahí no se apoya la economía local: no sólo los productos que ahí se ofrecen son muchas veces importados, el capital que estas tiendas generan no queda acá en Colima. 
Estas grandes tiendas no fomentan la diversidad comercial local, ni aportan a crear una imagen urbana atractiva. El diseño típico de estas grandes tiendas consiste en una gran estructura rodeada por un enorme estacionamiento pavimentado, totalmente desconectadas de la calle. Esto no contribuye en lo más mínimo a crear calles animadas donde uno se siente cómodo caminando. 
Así que se puede decir con certeza que los mercados locales tiene muchos beneficios, pero claramente, esto no se debe limitar al mercado en su forma tradicional. Los tianguis parecen tener más éxito que los mercados fijos. Por su corta duración, los clientes se suelen concentrar más en un corto tiempo, creando un ambiente animado con el potencial de hacer actividades culturales como música en vivo o teatro. 
Estos ‘mercados temporales’ también tienen el potencial de especializarse en diferentes cosas, y en Colima hay varias iniciativas de este tipo. Por ejemplo, en el jardín Torres Quintero del Centro Histórico hay un tianguis artesanal que sólo vende productos hechos por colimenses. También se hace un mercadillo nocturno ambulante que tiene música en vivo, que promueve comercio local, el auto-empleo. Este tipo de cosas hacen de Colima una ciudad más interesante y atractiva para todos, y su éxito depende, en gran medida, de la respuesta de la gente, que elijamos ir a estos lugares. ¿Cuándo fue la última vez que visitaste un tianguis o un mercado?

1 comentario:

  1. Buen artìculo. Cuando la gente llega a una ciudad, por primera vez,pregunta dònde son los mercados....y s porque es la forma de "ver" lo cotidiano, la vida en el dìa a dìa..o sea,la manera de vivir y los productos que los representan. No lo hace WALLMART, u otras grandes superficies, donde TODO ES IGUAL, ESTA EN EL MISMO LUGAR en las gòndolas, no tiene "el sabor" del lugar.

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