miércoles, 25 de enero de 2012

La Bicicleta: Transporte sustentable.

Por: Aliosha Miranda.
Fundador de VIP Vivo Intensamente Pedaleando.
fuegobike@gmail.com


Por primera vez más de la mitad de la población mundial se concentra en las zonas urbanas. La estimación de las Naciones Unidas es que en las próximas décadas el crecimiento de la población mundial se producirá en las ciudades, donde vivirán siete de cada diez personas en 2050. La sostenibilidad del medio ambiente y la calidad de vida dependerá cada vez más cómo las áreas urbanas se planifican, construyen, desarrollan y gestionan. Los ciudadanos tenemos ahora la opción entre un crecimiento desordenado o un espacio público en un formato planeado para absorber las nuevas contingencias.
Las primeras ciudades aparecieron hace 5.500 años en Mesopotamia y el valle del Nilo en Egipto. Actualmente fábricas, almacenamiento de alimentos y el comercio en las ciudades, permiten al hombre ir más allá de la lucha por la supervivencia. Hoy en día hay 19 ciudades con más de 10 millones de habitantes y en 20 años serán 27, de las cuales 22 se encuentran en los países en desarrollo. Alta densidad de población reduce los costos de producción y constituyen un enorme mercado consumidor de buen poder adquisitivo. Pero el crecimiento descontrolado de la población destruye este mismo desarrollo, porque a medida que crece, la ciudad se vuelven incapaces de satisfacer la demanda de servicios básicos. Poco a poco, surge el caos, la inseguridad, la salud, la educación y el transporte cada vez más precario. Por lo tanto, una ciudad no puede atraer inversiones sin antes realizar estudios que vayan de la mano con la sustentabilidad y el ser humano, más allá de intereses económicos que benefician solo a unos cuantos.
En este siglo, las ciudades compiten en una economía cada vez más global. Compiten por la inversión y competir en lo que el profesor Richard Florida de la Universidad George Mason en Virginia, llama a la "clase creativa". El núcleo de esta clase se compone de profesionales de la creatividad en una amplia gama de actividades de conocimiento específico. La clase creativa quiere vivir en ciudades que están en armonía con el medio ambiente, que cuentan con buenos sistemas de transporte público que son visualmente interesantes e invitando a poca distancia de las casas, escuelas, bibliotecas, cines y restaurantes. Ellos quieren que se desarrollen y gestionen espacios públicos para peatones, donde puedan interactuar socialmente, con muchos parques y espacios para los viajes cortos de 1 kilómetros y medio que se puede recorrer a pie muy bien.
En términos prácticos y medibles, las zonas urbanas deben ser diseñadas, re-diseñado y desarrollado para utilizar sus recursos de manera más eficiente. Las ciudades también tendrán que reducir el gasto, reducir la contaminación y reducir su huella ecológica. El transporte sostenible es la prioridad necesaria en este proceso y es la clave de este rompecabezas. Ciudades de clase mundial se han dado cuenta de esta verdad. Singapur, Seúl, Oslo, San Francisco, Vancouver, Portland, Curitiba, Bogotá, Ciudad de México y una serie de otras ciudades importantes en todo el mundo ya lo sabe también, pero, por desgracia, la mayoría de las ciudades del planeta aún no ha respondido al reto de crear un futuro sostenible, involucrar a los ciudadanos en torno a esta visión y adoptar políticas coherentes para llegar allí.

El futuro apunta a un nuevo perfil de ciudad con buenos sistemas de transporte público, armonía con el medio ambiente, ciclovías, zonas peatonales, zonas densamente pobladas y de uso mixto del suelo. Crecimiento Inteligente, Nuevo Urbanismo y Desarrollo Orientado al Tránsito, el concepto desarrollado en el hemisferio norte asume barrios o micro-estructuras para ofrecer a todos los ciudadanos, donde no es necesario viajar largas distancias todos los días. El transporte público es para guiar el crecimiento de la ciudad, los coches obstruyen y obstaculizan las vías.
La ciudad deseada por la clase creativa. no depende de un coche para llegar a su meta diaria, deshacerse del estrés del tráfico nos permite disfrutar más tiempo con amigos y familiares, en lugar de ver las horas que se consumen en los embotellamientos de tránsito. Cuando el transporte público está disponible y hay espacios seguros para peatones y ciclistas, la gente se vuelve más activa y saludable, y el desarrollo socioeconómico de las ciudades se fortalece. Por ello la bicicleta no deja de ser la opción para transporte en materia sustentable y en Colima las autoridades salientes y los aspirantes a cargos de elección en este 2012 DEBEN presentarnos resultados y propuestas convincentes mas allá de absurdos paleativos que se pierden entre cada administración.


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