lunes, 30 de mayo de 2011

De la ciudad a nuestro plato: fomentar la agricultura urbana en Colima


Escrito por Urb. Jonathan Denis-Jacob

La agricultura urbana sigue desarrollándose como un aspecto central en el tema de la sostenibilidad urbana. En los últimos años, un gran número de ciudades a través del mundo han desarrollado programas de fomento de la agricultura urbana ya que se reconocen sus beneficios ambientales, económicos y sociales.

Colima tiene un potencial excepcional para desarrollar la agricultura urbana. Por lo tanto, en este artículo, se trate del concepto de agricultura urbana, de sus beneficios y de las maneras mediante las cuales se podría implementar en Colima.





Por tiempo, la agricultura ha sido relacionada únicamente con las zonas rurales. Tradicionalmente, la ciudad llevaba un rol que se limitaba a la venta de los productos agrícolas; los agricultores y campesinos traían sus productos a los mercados de la ciudad para su comercialización. Este fenómeno todavía sucede, sin embargo, ahora con la emergencia de una consciencia ambiental urbana, las ciudades también tienen la oportunidad de integrar actividades agrícolas dentro de su tejido urbano.


Qué es la agricultura urbana?

La agricultura urbana se define como la producción de alimentos con técnicas intensivas dentro del perímetro urbano o peri-urbano. Dada la alta densidad de población en la ciudad, la agricultura urbana se realiza generalmente de manera artesanal y orgánica (sin automatización ni productos fertilizantes) en lotes pequeños y distribuidos en diferentes partes de la ciudad.


La agricultura urbana: beneficios para todos

Esta práctica trae muchos beneficios tanto para los productores como para los habitantes de la ciudad.

  1. La agricultura urbana contribuye a la seguridad alimentaria y autosuficiencia de los habitantes de la ciudad. La agricultura urbana asegura la disponibilidad de productos frescos y nutritivos cerca del domicilio de los citadinos.
  2. El cultivo de una cantidad y diversidad de alimentos dentro de la zona urbana permite ahorros importantes en los costos de transporte y de producción que se refleja en la venta de productos más baratos. Además, incluso ofrece la posibilidad de tener sus propios cultivos, y por lo tanto, alimentos gratuitos.
  3. La agricultura urbana es más ecológica por sus menores emisiones de carbón que la agricultura industrial ya que no implica el transporte de los productos ni el uso de muchos fertilizantes.
  4. La agricultura urbana puede contribuir al mejoramiento de la cohesión social, de la vida comunitaria y de la imagen urbana de la ciudad.

Colima: un paraíso de agricultura urbana

Colima cuenta con algunas de las mejores condiciones para implementar proyectos de agricultura urbana en su tejido urbano. La ciudad disfruta de un clima y de un entorno natural que le hacen un lugar muy fértil para una gran diversidad de cultivos. Sin ninguna duda, Colima ya es una ciudad de cultivos; una gran variedad de frutas crecen naturalmente en los espacios públicos, una riqueza que no se encuentra en todos los lugares del país. Además, la ciudad cuenta con una población con gran experiencia, conocimiento y la cultura de las actividades agrarias. En fin, la ciudad cuenta con un tejido urbano que permite la introducción de actividades agrícolas, con su densidad mediana de población y la disponibilidad de varios espacios baldíos o no utilizados para usos urbanos.


Espacios potenciales

La agricultura urbana podría realizarse tanto en el espacio público como en el espacio privado. Por ejemplo, huertos comunitarios podrían ser construidos en algunos jardines o en espacios públicos no ocupados a través de la ciudad. Asociaciones de residentes podrían ocuparse del mantenimiento, de la administración de los huertos y hasta de la venta de los productos. En otras ciudades, como Los Angeles, huertos comunitarios han contribuido mucho en el desarrollo del capital humano y en la formación de una solidaridad comunitaria entre vecinos. Estos espacios podrían ser utilizados no solamente para los cultivos sino también para ofrecer talleres de capacitación a los ciudadanos sobre la agricultura urbana.

Los lotes habitacionales privados también pueden ser utilizados para la agricultura urbana. Una gran parte de los hogares de la ciudad cuentan con suficiente espacio en su lote para la construcción de un jardín de cultivos para su propio consumo. Con una inversión muy baja, los hogares tienen la posibilidad de tener frutas y verduras en su propiedad completamente “gratis”. Un proceso de educación y de capacitación del público permitirá a la ciudadanía de tomar consciencia de las oportunidades que les ofrece la tierra de su propiedad.

La agricultura no debe de ser únicamente considerada como una actividad rural sino también como algo que se puede integrar a la cuidad. De hecho, la toma de consciencia sobre la importancia de la seguridad alimentaria y de los escasos recursos alimentarios fortalecen la idea de que Colima puede transformarse en una ciudad de agricultura urbana.

Para aprender mejor lo que la agricultura urbana puede hacer por una comunidad, les recomiendo el documental The Garden, sobre los huertos comunitarios de Los Angeles. Está disponible con subtítulos en español: http://www.thegardenmovie.com/

Un recurso mexicano es Sembradores Urbanos, una organización en México D.F. que ofrece información, talleres y servicios que tratan sobre la agricultura urbana: http://sembradoresurbanos.org/


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